intolerancia lactosa

La importancia del diagnóstico de intolerancia a la Lactosa

  • Según apuntan los datos de la Fundación Española del Aparato Digestivo la incidencia de la intolerancia a la lactosa (hipolactasia) afectaría al 35% de la población adulta sana española superando a otros países del norte de Europa en los cuales la prevalencia se sitúa entorno al 0 y el 10%.

En los últimos años se ha producido un incremento importante del interés sobre estas patologías, su diagnóstico y tratamiento y esto ha hecho que se comercialicen gran cantidad de productos bajos en lactosa. Dichos productos ofrecen una alternativa muy beneficiosa para los pacientes diagnosticados de intolerancia a la lactosa, sin embargo, el consumo elevado de los mismos por parte de personas no intolerantes podría generar efectos totalmente contrarios a los que se pretenden conseguir.
Los lácteos y sus derivados cumplen un papel muy importante en nuestra dieta, situándose dentro de la estructura de la pirámide alimenticia equilibrada según la Sociedad Española de Nutrición Alimenticia. Se han demostrado los importantes beneficios que nos aportan por lo que la recomendación de su consumo es diaria.

Desde la Asociación de Intolerantes a la Lactosa en España (Adilac) advierten de que la interrupción del consumo de estos alimentos sin causa determinada puede provocar consecuencias negativas. La lactosa es el azúcar de la leche ligada a una serie de proteínas de alto valor biológico. La lactosa participa en la producción en nuestro organismo de una enzima llamada lactasa, la cual es la encargada del metabolismo de la lactosa y es la que permite que podamos seguir digiriéndola. Si restringimos el consumo de lactosa puede producirse un déficit en la producción de esta enzima lo que podría llevarnos precisamente a desarrollar una intolerancia.

Otro de los motivos del aumento del consumo de los productos sin lactosa por parte de personas sanas es la asociación que hacemos de estos productos con una alimentación más saludable o dietética, sin embargo, los productos sin lactosa no han demostrado ser más saludables o beneficiosos en sí mismos para aquellas personas que no son intolerantes. No son más beneficiosos por el hecho de no tener lactosa.

Todo esto nos lleva a señalar la importancia de consultar con un especialista ante posibles síntomas o molestias ya que será el responsable de diagnosticar y pautar el tratamiento adecuado para cada caso. Hoy en día existen métodos de laboratorio no invasivos que permiten diagnosticar la intolerancia a la lactosa, por ejemplo, pruebas séricas (obtención de sangre), pruebas del aliento (aliento exhalado) o pruebas fecales y urinarias. Son pruebas que permiten una fácil obtención de la muestra y sirven para
valorar la tolerancia. 

Autor: María Costa Esteban

Enfermera Centro Analiza Príncipe de Vergara

             
BIBLIOGRAFÍA

– Argüelles Arias, F y Casellas Jordá, F. (2017). Puesta al día en común en la intolerancia a la lactosa. Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD). Fuente:https://senpe.com/documentacion/privado/7-puesta-al-dia-en-comun-en-la-intolerancia-a-la-lactosa.pdf
– Adilac (2019). Esto pasa si eliminas la lactosa de tu dieta por moda. Asociación de intolerantes a la lactosa en España (Adilac). Fuente: https://lactosa.org/esto-pasa-si-eliminas-la-lactosa-de-tu-dieta-por-moda/
– Rodriguez Martínez, D y Pérez Méndez L.F (2006). Intolerancia a la lactosa. Revista Española de Enfermedades Digestivas, vol.98. Nº2, pp 143.


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